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¿Cómo preparar salsa criolla?

09-10-2018

salsa criolla pasiones argentinas

La salsa criolla es un acompañamiento típico de la gastronomía de Argentina, pero también de Uruguay y Perú, aunque se puede encontrar en diferentes ciudades latinoamericanas con ligeras variaciones debido a la sencillez de su preparación y su delicioso sabor.

 

Esta salsa se suele usar para acompañar y aderezar los cortes de asados y las carnes a la parrilla, así como el famoso choripán argentino. Del mismo modo, también se puede comer en tostadas de pan, así como de aperitivo antes de las comidas. Por ese motivo, es habitual encontrarlo en las mesas de muchos restaurantes como aperitivo entrante antes de cualquier comida o cena, como en nuestro restaurante argentino.

 

 

A continuación os contamos qué ingredientes se necesitan para preparar una deliciosa salsa criolla al más estilo argentino, así como el modo de hacerla:

 

Ingredientes para hacer salsa criolla

La cantidad de ingredientes para preparar la salsa criolla dependerá de cuánta salsa queremos preparar. Dependiendo de la variación, pueden tener algún condimento diferente añadido, pero la receta clásica argentina es la siguiente:

 

· Dos tomates, firmes y maduros.

· Una cebolla.

· Un pimiento verde.

· Un pimiento rojo.

· Aceite de oliva.

· Vinagre.

· Sal.

· Un diente de ajo, o ajo en polvo, según el sabor que queramos obtener, más o menos fuerte.

· Pimienta y perejil al gusto.

¿Cómo hacer la salsa criolla?

Si bien el modo de preparar salsa criolla no es complicado, ya que no necesitamos cocer ni freír ningún alimento, sí debemos seguir una serie de indicaciones para que el resultado sea el mejor posible.

 

Para pelar los tomates, es de ayuda hacer un pequeño corte en forma de cruz en la base del tomate y después dejarlos en un recipiente con agua muy caliente, casi hirviendo, durante unos minutos. Después, los introducimos en un recipiente de agua muy fría, para evitar que se cocinen y que luego la piel se desprenda con facilidad simplemente con tirar de la piel del corte que hicimos previamente.

 

Una vez pelados, debemos cortar los tomates a la mitad para poder quitar todas las semillas, y una vez quitadas, cortar los tomates en cubos pequeños. Seguiremos el mismo procedimiento con los pimientos, tanto rojo como verde, quitando todo el interior del pimiento hasta dejarlo limpio para cortarlo en cubitos.

 

También cortaremos la cebolla en cubos de pequeño tamaño. Lo ideal sería que tanto el tomate como los pimientos y la cebolla estén cortados con el mismo tamaño. Después, añadiremos el diente de ajo cortado en trozos, lo más pequeño que sea posible, o espolvorearemos el ajo en polvo al gusto.

 

Para finalizar, lo juntaremos todo en un bol y añadiremos aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta, así como perejil si nos gusta su sabor. Para esta cantidad, lo adecuado sería una cucharada sopera de aceite, media de vinagre, y sal y pimienta al gusto.

 

Como recomendación, lo dejaremos durante una hora en la nevera para que la mezcla repose, y así la conservaremos.