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Las mejores y peores carnes que puedes comprar

11-04-2019

Carne Argentina

La carne es uno de los alimentos más polémicos que existen, si no el más controvertido de todos. Algunos afirman que es una excelente fuente de nutrientes como proteínas y vitaminas, y otros incluso llegan a sostener (si bien desasistidos del debido rigor científico) que no es saludable.

 

Sea como fuere, no todas las carnes que podemos comprar en el supermercado de nuestro barrio albergan las mismas propiedades, ni ejercen los mismos efectos en el organismo, ni, por supuesto, pueden considerarse de una calidad equiparable.

 

Existen prejuicios generalizados al respecto: así por ejemplo, pretender que la carne roja siempre ha de ser por definición la más dañina de todas, que la carne de cerdo es la más perjudicial y peligrosa respecto a la de otros animales, o que la carne de pollo por fuerza será la que menos riesgos alimentarios conlleve.

 

Para saber cuáles son las mejores y peores carnes que puedes comprar, lo más adecuado es informarte primero. Comprar y consumir a ciegas no es muy prudente en general, como tantas otras cosas en la vida.

 

La desinformación y el confiar en rumores nunca han sido situaciones ni actitudes recomendables, sino que más bien son una forma de autoengaño para no tener que hacer el esfuerzo de informarnos mejor sobre un determinado asunto.

 

Por esa razón vamos a intentar compendiar aquí cuáles serían las mejores y peores carnes que puedes comprar, de modo que la elección más certera pueda quedar lo más asegurada posible para ti.

 

Carne roja, cerdo y productos cárnicos procesados: los más polémicos

A menudo, las instituciones y autoridades sanitarias recomiendan el consumo de carnes blancas como más nutritivas y menos perjudiciales que las carnes rojas.

 

En primer lugar, hablemos de la carne roja. En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS habló de su vinculación con el riesgo de sufrir cáncer. Lo mismo sucede con las carnes procesadas, principalmente con las salchichas, que suelen estar tratadas con productos colorantes como los nitritos.

 

Lo que las autoridades sanitarias aconsejan, en todo caso, es que el consumo de carne roja, que al fin y al cabo es una rica fuente proteínica, sea equilibrado y moderado. Las carnes procesadas se consideran, en todo caso, las más perjudiciales; no necesariamente las rojas.

 

La carne de cerdo se asocia a enfermedades de índole parasitaria, pero en realidad ello se trata de otra idea preconcebida: la presencia o no de parásitos en los tejidos que vamos a consumir dependerá de las condiciones de higiene en que se ha criado el animal y tratado la carne, y de la cocción previa. También se ha dicho, como apuntamos más arriba, que la carne porcina es la más dañina a la salud humana en comparación con las de otros animales.

 

Pero en realidad, la carne menos sana sería la de cordero, ya que es la que mayor cantidad de grasa contiene comparativamente hablando. Además, según la profesora María Rubio, de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la carne de cerdo contiene menos de un 2% de grasa en el lomo, mientras que la de vacuno puede llegar a contener hasta un 5%.

 

Otro apartado de particular controversia es la negativa trascendencia del consumo cárnico en la salud cardiovascular. No obstante, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria afirma que consumiendo carne un máximo de 3 o 4 veces por semana, no hay riesgo de accidentes cardiovasculares.

 

Otros consejos y advertencias sobre las carnes

La carne blanca (la de ave y conejo) se considera la más saludable en términos cardiovasculares, y la menos vinculada a riesgos cancerígenos. Apenas contienen grasas saturadas, lo que las convierte en los productos cárnicos más recomendables.

 

Por último, hay que hacer referencia a las advertencias de la Organización de Consumidores (OCU) a propósito de la carne picada. Algunos estudios de la OCU, como el de 2014, han criticado notoriamente la calidad de este producto. Para elegir una carne picada de verdadera calidad, hay que escoger una que contenga la menor cantidad de aditivos posible, y asimismo la mayor proporción de carne. La OCU ha llegado a advertir sobre la baja calidad específica de algunas marcas concretas.

 

No es tan difícil ni tan arduo estar bien informados sobre las mejores carnes del mercado. Si sabes elegir las mejores y peores carnes que puedes comprar, siempre saldrás ganando.